lunes, 15 de marzo de 2010

Volviendo...



La mañana estuvo gris. Fresco para lo acostumbrado,si hasta lloviznó un poco. La sudestada trajo el mar hasta la calle costanera y las ganas de playa sólo quedaron en el deck, elegido para una foto feisbook.
Ya no estaba sola. Sus amores habían llegado la noche del viernes.
El día no daba para mucho. Los arreglos finales, la limpieza de la casa,preparar el viaje, las duchas preliminares y salir.
El proyecto, salir a las 19. La lluvia cambió los planes.
Las despedidas fueron silenciosas y sin llantos. Los aromas se iban con ellos,los sonidos del mar retumbaban en sus oídos. Pero intentaban no acallarlos con simples gestos de aceptación o negación ante las palabras de cualquiera de ellos.
Subieron al auto. En silencio tomaron la calle 1,doblaron por la 26 hasta salir a la ruta. Miraron cada árbol que los separaba del paraíso, dijeron chau con gesto infantil y empezaron el regreso.
Los mates comenzaron a los 15 minutos del viaje. Ahí también los chistes y las anécdotas de los últimos días. Lo bien que habían estado y las historias de las fundaciones de cada localidad por la que pasaban.Pavadas que dicen algunos,ricas historias para otros.
La ciudad los recibió a las 19.30 y el humor citadino se les vino encima. Acomodaron y el sueño los atacó temprano. Algunos soñaron con el mar. Otros,sencillamente, soñaron.
El Lunes los encontró en otra cama, en otro sitio y la rutina los invadió.
La ciudad, las circunstancias,las personas no habían cambiado.Ellos sí.
De alguna manera, supieron que ellos,tenían la fuerza y la energía que el mar y el sol de los días anteriores le habían regalado.
Ella volvió con un tostado increíble. Contenta como pocas veces la vieron. De hecho, fue una de las cosas que remarcaron."Se Te ve Feliz"... ella pensó "Estoy" y no es poco. Sonrió y caminó hasta su escritorio. La tarde comenzó y ella no lograba estar en la oficina.
De lo único que se acuerda es que nada pudo sacarle la sonrisa del rostro en su primer día laboral.
"Estoy... y no es poco"- murmuró antes de acostarse. Sonrió y se quedó dormida.

miércoles, 27 de enero de 2010

Evasión...


Que me sorprendo a cada momento.. que los días son soleados y las almas tormentosas, que el día te sonrie y la noche te golpea. que los ojos ya no miran y las manos ya no tocan.. que te extraño cada día y que te llenas la boca con palabras anteriores y tu lengua no conoce. Tu discurso ya me aburre. Sólo me toca, me toca!!
Que me asustan los rosales,las espinas me seducen...que me aburren los corales,los diamantes ya no brillan y las cuentas no me salen.
Ya no gira por las noches. La acobardan las señales, sólo mira el mapamundi buscando un escape.
La cabeza:un torbellino. El disparo,no destella.Cierra los ojos y calla,hasta la muerte le escapa.

domingo, 17 de enero de 2010

Ella: el ombligo...


Siempre y cuando la vida le diera la mejor localidad y la atendiera con la mejor sonrisa: ella vivía.
Solía decir, y sentir la imperiosa necesidad, que hasta la más insignificante cucaracha le propinara un abrazo,la besara, la tirara sobre una cama o sólo le prestara atención.
No importaba quién, ni qué, le mirara el ombligo -que dejaba ver parte del cordón umbilical- y le dijera cuán bella lucía cada día de su vida. Ella, ella, ella y ella. Sabía que nada ni nadie era importante más que Ella.
Alguna vez, intentó escuchar, intentó mirar, intentó ayudar... cuando otro ser además de mirarle las circunvoluciones cerebrales y escarbar en sus anfractuosidades, le llamaba la atención. Sólo en esos casos podía mirar , por décimas de segundos los horrores y gracias del que tenía enfrente.
Si bien la vida no siempre le había sonreído... Ella decidía cómo seguir siendo "YO", "a MI" y el "ME". Decidía y decía mal, cuando se daba cuenta del error iba y venía para cambiar una sóla parte de su discurso para seguir en el mismo error, en definitiva. No aceptaba.
Solía oir y ver muy mal. Pero por diferentes motivos nadie terminaba de decirle la verdad: Egoista, ególatra... y cuantas palabras con ego apareciesen en el diccionario.
Había días en que salía corriendo a buscar a las hormigas para no quedarse sola. Levantaba las baldosas para ver si algún gusano había quedado en su metro cuadrado y con quien compartir su consabido "Yo, me, mi y es conmigo". Esos eran otros momentos.
La última vez que la vi estaba sentada en el cruce de 7 y 50, justo en el medio de la calle. Había puesto un espejo gigante en el cual se miraba y hablaba sola. Ni se percató que la gente gritaba y discutía, que su actitud entorpecía la vida de toda la ciudad. Sólo siguió envuelta en sus pensamientos y lo importate de ser Ella misma. con el típico egoismo que la caracterizaba.

miércoles, 13 de enero de 2010

Com-partiendo a Don O. Girondo

QUE LOS RUIDOS TE PERFOREN LOS DIENTES...
Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a posternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

lunes, 11 de enero de 2010

Momentos...


Se sentó del lado de afuera del bar. Justo frente a los juegos de los pequeños.
Pidió una cerveza, el tostado y observó. Escuchó los gritos de los nenes en las hamacas, el murmullo de las charlas vecinas y de repente el sonido del vacío. Como si hubiese entrado en un túnel despejado y luminoso, eligiendo sólo algunas imágenes de su memoria.
La primera: le recordó su anhelo: Un matrimonio, entrado en años, sus cabezas plenas de canas. El cuerpo y los ojos cansados. Caminaban muy lento, asegurándose cada paso que iban a dar. Se llevaban uno al otro con las manos entrelazadas. La mirada dirigida hacia el mismo lugar y entre paso y paso, una acotación al oído y una sonrisa a flor de labio.
Los siguió por unos minutos, sintiendo placer y angustia al mismo tiempo. Se sonrió y siguió mirando.
Minutos después una pareja de unos 50 años charlaban caminando a cierta distancia de si.. no era sólo distancia física...la distancia decía que algo había pasado y si no hubiese sido así, de seguro lo que venía era la discusión. Sus rostros lo decían, los tonos de las voces y los gestos, los que se daban y los que ocultaban.
Unos metros detrás de ellos tres pequeños jugaban en el arenero, un perro les daba vueltas alrededor y las risas y gritos llenaban el silencio interior.
La vida le pasó en inversa.. como una película rebobinada. Lo que fue y lo que no...
Tomó aire y empinó la copa. Se refrescó y sintió sobre sus mejillas una humedad no pensada. Sin gestos de dolor sus ojos lagrimearon. Qué le había pasado? si no tenía intención de llorar; es más... disfrutaba de las imágenes que sólo le mostraban la vida a pleno.
Pensó, sacó cuentas y comenzó a mirar a su alrededor. Como analizando a cada una de las personas que pasaba. Trataba de adivinar si estaban solas o en pareja, el nivel cultural y las intenciones de vida. Creyó que podría comparar. El trabajo de campo era vano, sin datos específicos. De hecho, lo que logró descifrar fue que lo que vivía, no era lo que quería.
Se acomodó en la silla,enderezó su espalda. Comenzó el balance del año anterior y las posibilidades para el nuevo. En cuanto a lo profesional todo había sido como se esperaba. Crecimiento y superación en sus mismas expectativas. Como mujer... el tema de todas.
El amor había llegado, pero no era aquel que le diera frutos, era un amor esporádico adecuado a las circunstancias, el tiempo y las ganas. Eso para ella no era pareja. En el mismo momento se decía que no se imaginaba conviviendo con alguien. Qué tipo de pareja quería? sencillo : NO lo sabía.
Sólo tenía una certeza, a veces refutada por otras entidades.. sus amigos, su vida terminaría si pareja, sin acompañante y sintiéndose terriblemente sola.
Solía discutir las virtudes que debería tener un hombre y remarcar a fuego sus defectos.
Sabía que era exigente... quería un hombre pensante, que no fuera absorvente, pero que tampoco fuera despegado... - logró reírse y preguntarse nuevamente qué quería.
Del llanto pasó a la risa sin escalas. Del cuestionamiento a un simple -"vaya a saber". pagó la cuenta y caminó las cuadras que la separaban de su casa.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Pasitos Finales...

Ya estamos en los últimos pasitos del 2009. Cómo se pasa el tiempo!!! frase no reconocida como original.. pero como dice el catalán… “la verdad no tiene remedio”.
Hace un año comenzábamos todos a pasar por un andén raro, con los yuyos muy altos, abandonado por los que viajaban en distintos trenes y por momentos nos quedamos sin ellos para movernos. Todo se paraba y nada movía.
El andén fue levantado por amigos, por los conocidos, por los que pasaron a verlo y mucho gracias a dos hombres importantes en mi vida.. el tan famoso JP (no te rías) y Jordi (y si esta vez fuiste vos!!!).
Gracias al empuje de ellos pudimos ver un poco de mi… un poco de vos, de ellos/as y de él.
Te acordás en diciembre del 2008 esperábamos terminar el año a full bien y felices… con la esperanza puesta en el impar que dentro de unos días se va.
Para algunos esos deseos continúan, para otros … ya consiguieron lo que querían y van por más.
Debo reconocer que a mi me dio de todo… no todo fue tan bonito, pero… y siempre hay un pero.. sigo. Y sigo por mi, por mi hijo, por vos, vos y vos... ahh… y por él.
Un año en el que seguí aprendiendo a vivir, a conocer cosas diferentes, a darme mis tiempos, a ser egoísta, a ser solidaria y más calma (no se notó?) intenté y lo que vale es la intención!!! (Siempre suena genial esa frase).
Este año tuve gratificaciones con mis alumnos, enojos… si hasta fui benevolente… quién te ha visto y quién te ve??? (Diría un ex ayudante mío)
En el trabajo las cosas fueron mejorando, empeorando, mejorado y así seguimos… pero seguimos.
Mi hijo?? Trabajó, dejó, estudió… dejó (a medias… ahora cambió) y sigue trabajando.. pero con él y para él.. no creen que puedo estar orgullosa de un hombrecito así?? Es mi tesoro.
Él? Anda... por ahí... va y viene... parece las olas del mar… se queda un poco, deja el aroma y vuelve a partir… Vos ¿querés algo más para mi? Por ahora estoy bien y es más de lo que esperaba para este año que se está yendo.
Preguntarás ¿qué quiero decir con todo esto?? Que seguiste siendo parte de mi... que a pesar de no vernos seguido, de no llamarnos tanto, de las distancias y horarios. Volviste un año más a acompañarme, que seguimos creciendo (en años y a los lados), que nos hacemos caminantes de cuadras largas y cortadas, que compartimos los banquitos de plazas y del andén, que miramos los trenes pasar y hasta nos subimos a ellos.
Decir Gracias no parece significativo para algunos … pero Carlos Varela lo escribió mejor que yo… “Una palabra no dice nada y al mismo tiempo lo esconde todo…”
Gracias, por estar, por tus miradas, tus abrazos, tus besos, tu tiempo, tus cervezas, tus viajes, por los sábados, por los miércoles, los jueves, algunos martes, por tus noches y mañanas y en especial… por tu música.
Que termines como puedas pero de pie el 2009 y que el 2010 sea igual al que soñas…

martes, 8 de diciembre de 2009

Palabras...



Se sentó frente a la máquina y comenzó a vomitar.
La bronca la embargaba. La estaba dominando por demás.Era mas decepción que enojo.Nunca en su vida lo había sentido, siempre hay una primera vez (solía recordarse). No fueron los cuernos los que dolieron, sino las palabras.
Después de meses, venir a enterarse "por chusmeríos" que no era una "persona confiable..."y todo por querer levantarse una minita???
Cualquiera ella. En este caso de su entorno. Mujer al fin.
Recordó las voces y rostros de diferentes hombres, amigos y no tanto de los que supieron decirle "Cualquier agujero es Poncho!" qué delicadeza.. pero cuánta verdad.
"Mentir, ensuciar a alguien, el chusmerío... esas cosas no son de mi incumbencia, soy frontal.. y siempre voy para adelante.. así soy yo. respeto códigos" solía jactarse de su intachable conducta de caballero respetuoso, de ser Leal... por eso su día era el 17 de Octubre. y festejaba la Lealtad....
Palabras... palabras...palabras... huecas, vacías, sin sentido, ni dirección. Coleccionables en una gran archivo de la RAE. Palabras que suenan lindo, pero no comunican si no se actúa en consecuencia.
Palabras que pasan a ser abstrusas, absurdas,abyectas, dolorosas e hirientes.
Ella pensaba que su relación terminaría con un buen recuerdo, con respeto y con alegría por haberse encontrado cada uno con alguien que les correspondiera, de la misma manera en la que ellos habían vivido ese tiempo. y no así... de manera cobarde y sucia.
Esta vez los silencios se sintieron fríos y culposos... no eran cálidos ni musicales, ni de abrazos ni de manos volando. Ni siquiera los besos de despedida... NO.. era distante, cortante y sin besos.
De aquella vieja tonada sólo un verso será verdad... "nunca te he de olvidar"... una por lo que fue y la otra: por lo que terminó siendo.
En un año, todo giró entre letras y música ... así terminará...desde "cuando me llamó allá fui" al "Nada , nada queda..."